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El Eco del Isuela nº 15

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siendo suyo.Pero también se ha de demostrar que se quiere y la mejor demostración de ese amor es ofrecerlo a todo el que se enamore de este pueblo. ¿Como estimar algo que no se conoce?

Los oficios, las herramientas empleadas, rememorar ciertos oficios y recuperarlos, pensar en un pequeño museo etnológico (de fiestas, costumbres, trajes típicos y oficios) . Todo este tipo de trabajo puede ser una forma de dar sentido a las horas muertas

No es la gran fábrica o la compra del piso o las horas que hacíamos (cuando se podía) las que nos llenan de satisfacción,mas bien son aquellas horas que hemos pasado en contacto con lo que nuestros antepasados nos habían enseñado para ganarnos la vida. Una vida llena de dolores intensos cuando la tormenta nos destrozaba la cosecha, cuando se ponía a llover cuando aun no teníamos recogida la parva. Tantas y tantas cosas que hacían que la vida fuese muy dura. Pero la dureza la vemos al cabo de los años y con la "seguridad " que

tenemos ahora. Antes era normal, no digo que la gente se conformara, pero si que era un mal inevitable. También era inevitable, y lo es aun, la muerte, pero la gente convivía con ella de otra forma distinta a la que lo hacemos actualmente. Desde muy niños se veía morir a los ancianos, a los animales de la casa y no porque produjera dolor había de ser una anormal.

La vida y las costumbres han ido cambiando. Muchas veces nos lamentamos del tipo de vida que llevábamos y creo que no es del todo exacta esta afirmación. Mientras hemos vivido en las circunstancias duras, ha sido el momento en que hemos estado apreciando las pequeñas cosas, ha sido mas tarde cuando hemos necesitado de emociones fuertes para sentirnos vivos.

Las RAICES las tenemos muy cerca de la artesanía y de la tierra, aunque nuestra vida esté mas cerca de las fábricas, talleres u oficinas.

 

Angel López Tormes

 

A CERCA DE : ...

   Con  ésta introducción quisiera comenzar, o mejor dicho, quisiera adquirir para un futuro, el compromiso firme de colaborar en la confección de nuestra revista, con alguna idea, reflexión o motivo que en muchas ocasiones me vienen a la cabeza, con el pensamiento de escribirlo, y después, generalmente por pereza, siempre se queda en eso, en un pensamiento.  Así pues . . .

 

A CERCA DE :  SANTA  URSULA

   Un día del pasado mes de Octubre, y mientras observaba como unos vecinos desnudaban a la muy noble almendra de su vestidura verde, me comentaba Severino  (Sebastián para mas señas) sobre  la tradición de la cofradía de Sta. Ursula,  de la cual se celebraba su festividad por aquellos días, concretamente el día 21 de Octubre.

   Me  explicaba, que se reunían los cofrades en una cena-comida de hermandad el día de su protectora, así como en otros actos religiosos, componían sus órganos representativos en asamblea y anotaban sus acuerdos en un libro de actas dispuesto a tal efecto.  Sin duda habrá otras muchas facetas que yo, por ser neófito desconozco, y que sería muy gratificante el descubrir.

   Coincidimos los dos, en la necesidad (o al menos en lo interesante) de intentar recuperar esa tradición, una más de las que el tiempo y quizá la desidia han hecho caer en el desuso;  y lo sería a mi forma de ver por motivos diversos:  quizás por propio romanticismo, o tal vez para intentar recuperar una más de aquellas raíces a las que en tantas ocasiones hacemos referencia como punto de encuentro de cultura, amistad y divertimento.  Algo bueno en definitiva para el pueblo, para los que fueron y quieran volver a ser, y para los que nunca participamos de ello y pudiéramos estar interesados en tal asunto.

   Lanzamos este escueto mensaje a todos aquellos que se interesen, para lo cual os podéis dirigir a : Severino Sebastián  en Calcena, o bien en el  anuncio que a tal efecto colocaremos en el tablón de anuncios del Ayuntamiento. 

                                                                                                

  Fdo:     Javier Montero    (Casa-Arcadio)

 

Según la revista TRÉBEDE de noviembre de 1997, el 30 % de las truchas del Isuela son del tipo Trucha común autoctona y el 70 % tipo Trucha común alóctona (de repoblación). La trucha común autóctona tiene una mayor riqueza genética y mayor capacidad de adaptarse a las condiciones adversas del medio.

   

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