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El Eco del Isuela nº 17

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de Castilla, es indudable la importancia de la función defensiva en la aglomeración. El emplazamiento de los dos pueblos está hecho de modo que sean fortalezas naturales por los profundos escarpes que rodean gran parte del poblado y los muros protegían al pueblo por el lado de fácil acceso.

Los emplazamientos de los pueblos del Somontano tienen unos factores determinantes. Hay una función estrictamente defensiva, por ejemplo Añón, Alcalá de Moncayo Purujosa sobre rocas jurásicas que caen verticalmente por dos o tres flancos. Que la función defensiva ha sido causa fundamental de ese em­plazamiento lo demuestra además su situación antinatural y antieconómica en casos como Purujosa. Para traer agua en las casas tenían que bajar por ella a bastante distancia al río Isuela que corre en un barranco profundo, donde tienen la pequeña huerta del municipio. Allí junto al río pasaba el antiguo camino de Castilla y en lo alto de las rocas, como una atalaya, estaba el primer pueblo aragonés minúsculo, pero convertido por su posición en una fortaleza natural en medio del inmenso bosque que cubría estos montes ásperos sólo surcados por caminos de herradura.

Pero lo ordinario en los otros emplazamientos del somontano es buscar la defensa contra el frío y el viento, en el fondo de un valle abrigado. El agua del barranco sirve para proporcionarles unos cultivos hortícolas y su exposición al sol en la «solana», al mismo tiempo que dan la espalda al frío cierzo, les hace tener un clima mucho más benigno de lo que les corresponde a su altitud. Con todo, aunque el emplazamiento no es estrictamente defensivo, no olvidaban este aspecto y varios de ellos tenían un fuerte castillo, elemento indispensable de seguridad de aquella época.

      Talamantes conserva algunas rui­nas que dan idea del magnífico castillo templario    que    se    alzó    para    su

 

defensa y conocido es el castillo de Trasmoz, todavía majestuoso en sus ruinas, que Bécquer visitó e inmortalizó en sus escritos.

Calcena aunque no conserva restos del castillo, si hay una zona en lo alto del pueblo que decimos «El Castillo», por lo que tuvo que haber emplazado un castillo.

PEDRO CARDIEL UCEDA

VERANO DE 1996

 

Los pueblos del Somontano Sur del Moncayo, según el Diccionario Geográfico Estadístico de Pascual Madoz

 

CALCENA: Villa con Ayuntamiento de la provincia, Audiencia Territorial y Capitanía General de Zaragoza (19 leguas), partido judicial y administración de renta de Borja (6 leguas), diócesis de Tarazona (7 leguas); situada en terreno montuoso y quebrado al sur del Moncayo, se halla al abrigo de unas peñas altas, amarillas, goza sin embargo de buena ventilación y clima saludable, tiene sobre 200 casas distribuidas en varias calles, además de la llamada municipal que también sirve de cárcel, una escuela de primeras letras, y una iglesia parroquial (Ntra. Sra. de

los Reyes), servida por un cura, un coadjutor y un sacristán: el curato es de primer ascenso y se provee por S. M. o el diocesano, mediante oposición, el cementerio ocupa un paraje ventilado fuera de la población; dentro de la villa brota una fuente muy caudalosa que da nombre al río Isuela, con cuyas aguas, además de abastecer a los vecinos para beber y usos domésticos, se riega la vega que poseen unas 60 cahizadas, y se mantienen un molino   harinero,   una   fábrica   de   papel de    estraza,    un    batán,    y    otra 

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