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El Eco del Isuela nº 18

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Una vez vendimiadas las uvas se transportan a la bodega y se procede a estrujarlas en la pisadera, caso de interesarnos hacer vino rosado, procederíamos inmediatamente a prensar, con lo que obtendríamos el mosto. Este mosto se deposita donde pensemos almacenarlo, teniendo la precaución de no taparlo mientras esté fermentando, que puede ser aproximadamente un mes.

Si queremos elaborar vino tinto, una vez pisada la uva, la dejaríamos fermentar junto al orujo (con lo que los taninos le dan su color característico) por un periodo aproximado de 15 ó 20 días, durante los cuales se debe de dar la vuelta a la brisa para que no se florezcan las capas superiores. Es importante saber que durante el proceso de la fermentación se consume el oxígeno y no tomar las debidas precauciones le ha costado la vida a más de una persona.

Posteriormente, solo deberemos trasegar el vino, tarea que consiste en trasladar el vino a otro recipiente, dejando las impurezas en el fondo lo que según las costumbres se debe hacer cuando la luna esté en cuarto menguante, pues se dice que de lo contrario se tumba el vino (queda turbio). En mi caso, por tradición familiar, siempre lo trasiego el primer viernes de marzo.

La última parte del proceso , que sin duda es la más agradable, creo que no necesita explicaciones....

 

EL ARTE DE HACER VINO.

José Luis Royo.

Que nuestro pueblo tiene una larga tradición vitivinícola, es un hecho evidente. Basta con observar las colinas que rodean Calcena , El Romeral, Sta. Barbara y el Castillo, especialmente esta última, conservan gran cantidad de bodegas subterráneas a las que tendríamos que añadir las existentes en algunas de las casas del pueblo.

Al estar situadas varios metros bajo tierra, tienen la propiedad de mantener todo el año una temperatura estable y un grado de humedad adecuado para la conservación del vino.

Algunas de ellas son tan amplias que en años no demasiado lejanos se llegaron a utilizar como viviendas.

Actualmente somos varias las familias - Modrego, Pérez, Sebastián, Ubau, Ferrer, Marín, Marco, Royo, etc.. - que conservamos la tradición, reconstruyendo las viejas bodegas y elaborando nuestro propio vino con uvas de la zona.

La principal característica de estos vinos es la alta graduación. Casi siempre superan los 15 ó 16 grados, lo que no impide que tengan un paladar agradable, su color es intenso debido a que están elaborados fundamentalmente con uva de la variedad Garnacha.

Su alto contenido en azucares hace que exista muy poco riesgo de que pueda picarse, lo que permite conservarlo sin añadir ningún producto químico. Es recomendable, eso sí, la limpieza concienzuda    de    vajillos,    tinajas, toneles, prensa, tinos, etc. En mi modesta opinión son vinos que conviene beberlos cuando son 

jóvenes ya que, cuando envejecen se oxidan y pierden parte de sus propiedades. Aún quedan en el recuerdo de las gentes de Calcena esas meriendas a la puerta de la bodega, compuestas por embutidos, tocino, sardinas rancias, queso, nueces, etc. cualquier cosa que sirviera de excusa para alternar con los amigos y darle un buen golpe al tonel.

La elaboración del vino es más laboriosa que complicada, así pues, cualquiera que se lo proponga, con ilusión, una prensa, y algún tonel ó tinaja para almacenarlo, puede conseguirlo sin dificultad.

En nuestro pueblo no se suele hacer vino blanco, ya que se elabora solo con uva blanca, que no es muy cultivada en la zona. Lo más normal es que se, haga rosado (conocido como clarete) ó tinto y, aunque los dos proceden  de  las  mismas  uvas,   la diferencia estriba en el proceso de elaboración que voy a explicar brevemente.

 

Una exposición arqueológica,

primera utilidad permanente

 

‘La prehistoria en la comarca del Aranda es el título de la exposición arqueológica que ocupa desde hace algunas semanas una de las salas monumentales del castillo palacio de los Luna. La donación de una valiosa colección particular ha permitido al Ayuntamiento acondicionarla para su exposición permanente y editar un completo catálogo. Esta es la primera utilidad permanente que se le da al monumental palacio tras completar la restauración de algunas de sus estancias. La idea de la exposición partió del joven Eloy Ceamanos., un aficionado local a la arqueología que durante siete años ha recogido gran 

cantidad de materiales de los diversos yacimientos de la comarca ‘sin excavar, sólo recogiendo materiales en superficie­. puntualiza. Así, ante la importancia de la colección que había logrado reunir, en 1997 decide ofrecerla al Ayuntamiento de Illueca para que pueda ser expuesta. La idea es bien acogida y tras realizar las obras de acondicionamiento de la sala, que han costado cerca de dos millones de pe­setas, se inauguró en las primeras semanas de 1999. La colección expuesta en Illueca procede de varios yacimientos de la comarca ubicados en los términos de Aranda de Moncayo,

 Calcena, Mesones de Isuela e Illueca.  Así entre multitud de piezas de sílex. cerámicas. y herramientas, la exposición muestra algunas piezas de singular importancia como el arpón de hueso hallado en Calcena que pertenece al Paleolítico Superior (época magdaleniense) y que es único en la Comunidad aragonesa. El yacimiento donde se encontró, la cueva Bolichera, está sin excavar, por lo que aún podría deparar sorpresas agradables. Por si acaso, ya se ha solicitado permiso para excavar el yacimiento. 

 

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