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El Eco del Isuela nº 19

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LAS BODEGAS DE CALCENA

 Amadeo Lacueva Pasamar

            Llegando a Calcena por la carretera comarcal A-2302 lo primero  que  se  ve  es  la espléndida torre de la no menos espléndida iglesia, dominando sobre el resto del pueblo, el río y su huerta. Una vez pasado el barranco de la Virgen y los restos de la Ermita del mismo nombre, en seguida se ven las bodegas que unas sobre y/o debajo de otras pueblan la ladera entre la carretera y la pared de piedra sobre la que se encuentran las eras de Sta Bárbara. El camino del castillo surca por la mitad en su ascenso hacia la parte superior del pueblo, sirviendo de acceso en su ida al trasiego de cargas de uva, que a lomos de machos y burros traían desde las diferentes zonas de viñas (Valdetesinos, Los Estopares, Val de Plata, El Hoyo las Viñas, Valdepalacios, etc.) de tan buena calidad como lo demuestra el buen beber de los caldos que artesanalmente elaboraban los pequeños y medianos agricultores.

            Otro grupo importante de bodegas se encuentran situadas a lo largo de las laderas del barranco de San José y junto a la Ermita del mismo nombre. Estas bodegas antaño tenían una actividad alta ya que el Municipio era productor de más uvas de las que consumía. Vendía uvas a bodegas de Morata, incluso vino ya elaborado a otros pueblos de la comarca.

            Hoy, sin embargo, pocas bodegas mantienen una actividad continuada. Los domingos y festivos tenían una especial significación en la vida y costumbres del pueblo, ya que muchos eran los grupos que alrededor de un jarro de vino, bebido en vaso de cerámica, medio coco o en porrón, pasaban la mayor parte de la tarde los hombres. Mientras, las mujeres jugaban a la Brisca por parejas o a la Zorra en grandes grupos principalmente en la Plaza Alta y en el Salobrar.

            Hoy muchas bodegas se han hundido y otras se mantienen a duras penas con el poco mantenimiento que se les hace, a la vez que se van rehabilitando y acondicionando las casas. Pocas son las que mantienen una actividad continuada a lo largo de todo el año,              restringiéndose a los usos y costumbres de los pocos habitantes que mantienen habitado el pueblo de Calcena.

            Sin embargo es de destacar el auge de juventud que con el deseo de tener sitios de ocio, principalmente para la Fiesta Patronal y fiestas como el Santo, Santa Lucía y Semana Santa, etc., buscan adaptar algunas bodegas para emplearlas como Peña

(lugar de ocio de actividades lúdico-festivas en grupo). Esto que hay que apoyarlo, para que el mayor número de bodegas se mantengan en buen estado, puede tener algunos inconvenientes si no respetamos las más mínimas normas para la mejor utilización. Respetando los accesos con la reparación de los caminos intermedios. No descabezar unas bodegas para vestir a otras. No desviar las aguas sin tener en cuenta el perjuicio que puede ocasionar a las de abajo. No llenar de latas y botellas residuales, tanto los rincones como las propias bodegas hundidas.

No tirar los cartuchos desechables, etc.

Son algunas de las normas que no debemos olvidar. Es peligroso el acceso a muchas de ellas, debido al hundimiento total o parcial, al estar socavadas unas debajo de otras sin tomar las debidas precauciones. Incluso tienen riesgo de desprendimiento aquellas que han permanecido mucho tiempo cerradas, ya que al no ventilarse se produce el hundimiento de las bóvedas y pueden caer capas enteras teniendo en cuenta que generalmente están hechas bajo rocas calizas. El mejor mantenimiento, por supuesto, es su constante uso, ya que se mantienen ventiladas y a una temperatura constante. Especial atención se debe prestar a la hora de hacer cualquier tipo de fuego, tanto dentro como fuera, ya que se corre el peligro de que por falta de medios para una rápida extinción, se propague e incluso nos rodee y se pueda producir asfixia por humos.

El fuego se puede evitar conociendo sus efectos.

Presto has de preparar medios para combatirlo.

 No te hagas el valiente, avisa en caso de apuro. Vale más pasar por miedica que no sufrir sus efectos.

Conociendo la trilogía todo se puede evitar.

No enciendas nunca un fuego que no puedas dominar.

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