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El Eco del Isuela nº 25

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La iglesia de Calcena

La iglesia de Calcena es, junto con la naturaleza, una de las joyas de Calcena. Por ello, creemos que debemos conocer bien todos los aspectos relacionados con nuestra iglesia parroquial, tanto para disfrutarlos nosotros como para enseñárselos a los visitantes. Iniciamos aquí la publicación de un extenso trabajo de Rubén Hernando Lorente, licenciado en Historia de Arte por la Universidad de Zaragoza, y que ha tenido la amabilidad de hacernos llegar. Gracias.

La villa de Calcena es un pequeño municipio de la provincia de Zaragoza que se asienta en las estribaciones de la sierra del Moncayo, concretamente se ubica como cabecera del angosto valle que traza el río Isuela (afluente del Jalón); su término linda con los de Talamantes, Tabuenca, Aranda de Moncayo. Trasobares, Pomer y Purujosa. Pertenece a la comarca del Aranda y a la diócesis de Tarazona.

     Su agreste topografía y climatología ha deparado para la misma "la caída en el olvido". Antaño su población buscaba las riquezas en la agricultura, la obtención del carbón vegetal, la ganadería y las minas de azufre, cobre, plata y plomo. La agricultura era subsidiaria como consecuencia de la escasa extensión de vega fértil, aunque en secano se cultivo el trigo, el lino y el cáñamo. La ganadería fue su gran riqueza pudiéndose atestiguar, como ya reseñara Don Pascual Madoz, la presencia de una pequeña industria textil que abastecería los mercados de Tarazona, Calatayud y Borja. La minería se limitaba al término de Val de Plata, su explotación se remonta históricamente a 1611 cuando un viajero portugués Juan Bautista Labaña testimonia la presencia de las mismas, en el término antes mencionado; frente a este testimonio Don Gonzalo Borras Gualis afirma que el trabajo en las mismas se debe traer a época más reciente, 1826. "cuando trabajaban en ellas cuarenta mineros".

Su discurrir Histórico arranca en la prehistoria, ya que en sus lindes se han encontrado dos yacimientos prehistóricos estudiados por Mª Pilar Utrilla Miranda. Durante la Edad Media estuvo bajo el dominio de los musulmanes, (como fehacientemente

testimonia su trazado urbanístico) hasta la reconquista de la zona por Alfonso I. quién otorgó la misma y su término al obispado de Tarazona; el cual actuó como verdadero señor feudal ante su vasallaje. De denotar es la presencia de los musulmanes, que documentalmente no fueron expulsados hasta 1610 según un decreto promulgado por Felipe III. La evolución cronológica lleva a la Guerra de la Independencia, durante la cual los ejércitos napoleónicos dejaron sentir sus consecuencias en la villa, como así aparece en los archivos locales. Con la aprobación de la Constitución de Cádiz de 1812 el antiguo feudo episcopal pasó a villa de realengo de la Corona, culminando así el dominio sacro que aportó durante el siglo XVI la potencia posible para erigir la parroquial dedicada a la Virgen de los Reyes.

La iglesia parroquial de Nuestra Señora de los Reyes se erige monumental y grandiosa en el perfil de la villa, configurándose como símbolo y distintivo de la misma. Se levanta en la parte alta del pueblo sobre un pequeño promontorio y próxima a lo que fue el castillo medieval, el cual por su mal estado tuvo que ser derruido ante el temor de que se abalanzase sobre el templo, como se especifica en las datas o gastos de 1831," en 28 de marzo se empezó a desmontar la esquina del castillo, que amenazaba a la iglesia. La iglesia es un macizo cuadrado exento, con todas sus caras limpias de

construcciones adosadas, que sigue la tipología de planta de salón o hallenkirchen con torre cuadrada. La primera documentación conservada sobre el inicio de su construcción es la cotejada por Don Pedro de Villarroya durante su visita pastoral el 7 de octubre de 1554. en la cual se anuncia que la primacía de Tarazona "está empeñada por veinte y un años por la fábrica de la iglesia", lo que permite fijar como comienzo de las obras el segundo tercio del siglo XVI. En 1582 se documenta la visita de Don Clemente Serrano, canónigo de Tarazona y promotor en gran parte de las obras de esta parroquial, gracias a este documento conocemos el estado del templo según el cual en noviembre estaban levantadas la capilla mayor, la de Nuestra Señora

 

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