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El Eco del Isuela nº 26

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La iglesia de Calcena. 2ª parte

Ruben Hernando Lorente

  comienza en el eco 25 página 12

Las capillas que decoran el templo son realmente extraordinarias, ha destacar:

   Capilla de la Degollación de San Juan Bautista. Se encuentra en la nave de la epístola enclavada en el segundo tramo y abierta como las demás de forma cuadrangular. La fundación de la misma se basa en la intencionalidad funeraria del tesorero Don Pedro de Villarroya. que fue canónigo de Tarazona y tesorero de la catedral de Tortosa. Para esta capilla el canónigo encargó la confección de un magnífico retablo a los mismos maestros que habían realizado el de la familia Casana+e para la catedral de Tarazona, se trata del pintor del rey Jerónimo Cosida y del escultor Fierres del Fuego; el tema tratado es el de la Degollación de San Juan Bautista y estaría ya

concluido para 1559.

  La Capilla de Santa Constancia se advoca en la antigua sacristía del templo, contigua al ábside mayor y abierta al último tramo de la epístola. Su da+ación se remonta al año 1729, cuando la cofradía de Santa Constancia en capítulo extraordinario y bajo la presencia del notario Francisco Germán deciden erigir un espacio de culto a su pa+rona. La principal pieza de este espacio, es su notable retablo de traza barroca propio del genial cincel de José Ramírez.  

  La Capilla de Pentecostés o del Espíritu Santo es fruto del ilustre mecenazgo del obispo Diego Chueca, nacido en Calcena en 1597. El espacio de la misma es de planta cuadrangular de él destacan la magnífica cúpula ornada con ricas yeserías de tradición barroco-mudéjar por el empleo rítmico del lazo de ocho puntas; y la propia sepultura del obispo con estatua sedente en madera policromado bajo arcosolio en piedra negra del lugar.

  El coro es una de las piezas más espléndidas del templo, se trata de una sillería labrada con veintiún sitiales; que se cierra con una magnífica rejería en bronce, remate de madera y laterales con piedras y jaspes del término de Val de Plata.

  La Capilla Mayor presenta un espectacular retablo mayor completamente realizado en madera por Jaime Vínola y Diego Martínez; es una pieza monumental aunque más efectista que de gran calidad; está dedicado a la Virgen de los Reyes y presenta Sagrario a modo de baldaquino cerrado por dos hermosas puertas a modo de pintura decoradas con San Jerónimo y San Francisco de Asís.

  La Capilla de Santiago Apóstol aunque modesta en su tamaño, presenta uno de los mejores retablos del templo; ya que el artífice de su escultura fue el genial Juan de Rigal+e. mientras que la pintura no menos digna es fruto del pincel de Rolan de Mois 1584-1594.

  No menos dignas son el resto de las capillas y tampoco la excepcional colección de orfebrería y casullas de ceremonial; que por falta de tiempo dejaré para otro artículo.  

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“Calcena, tu querido pueblo.”

En memoria de Elena.

Me habéis pedido que escriba algo que “pueda interesar a la gente de Calcena”; así que ni siquiera tenía  que haber empezado este artículo, puesto que no creo que nada de lo que yo escribo le pueda interesar a nadie.

Pero no quiero dejar pasar la ocasión de hablaros de mi madre, Elena Modrego, que amó a Calcena como no os podéis imaginar y hasta el último instante de su vida.

Nació en Calcena el 26 de Febrero de 1915 y sus padres eran: Tobías Modrego e Isabel Lejárraga, mis abuelos.

Tuvo un hermano guapísimo, Carlos, que 

mataron en Teruel durante la guerra; y Amelia, la hermana mayor, que se casó con José “el herrero”.Mi madre fue enormemente feliz en su pueblo, y siempre me contó cantidad de historias de su infancia; también me transmitió el amor por él, porque yo también nací en Calcena.

Fue a la escuela del pueblo con su madre que era la Maestra, y después estudió en el colegio de Santa Ana de Zaragoza, pero no debió terminar la carrera de Magisterio y se empeñó en volver al pueblo prometiéndoles a sus padres hacer alguna cosa que no sé si llegó a cumplir. Cuando llegó la guerra conoció a mi padre, Tomás Lejárraga. Se casaron trasladándose a vivir a Cariñena, donde descansan en paz.

 

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