Pagina de inicio de Calcena

El Eco del Isuela nº 32

página 10

1 2 3 4 5 6 7 8
9 10 11 12 13 14 15 16

 

Hay el que escribe por dejar memoria de la parte que le cupo en heroicos acontecimientos, y quien lo hace por defender o defenderse.

               Gonzalo Torrente Ballester.

                 Recorriendo las paginas de Eco nº 31, leo en la Pág. de Opinión una crítica que hace Pedro Cardiel, a nuestro amigo Nicolás, referente al trato que  da a la memoria de su abuelo, en su Libro “Villa de Calcena”.

                Acabamos de pasar por el Cuarto Centenario del Quijote, cuya lectura yo recomendaba en el nº 30 del Eco y mira por donde, nuestro amigo Pedro Cardiel ha encontrado un capitulo en el que, Don Quijote hace una serie de consejos a Sancho Panza, entre los cuales, ha encontrado uno para defender a su abuelo, lo que demuestra que a pesar de haber pasado cuatrocientos años, todavía encontramos en él estímulos que hoy nos llevan a defender la memoria de nuestros antepasados, con riesgo propio. Por esto le digo a Carlos que estoy seguro que Nicolás no ha pretendido poner en duda la habilidad y destreza de tu abuelo como herrero, yo no recuerdo al tío Felino, si al Sr. José  y estoy seguro que fueron maestros en el oficio y los dos tenían  iniciativa, habilidad, fuerza y destreza.  Cada uno en su oficio es Maestro. Y no podemos poner en duda de que así lo fueron todos los que nos precedieron.

                Sirva de ejemplo: Aquellas Calderas de cobre, que se utilizaban en los hogares de los pueblos, especialmente para cocer  las morcillas de la matanza, y/o para cocer alimentos a los animales domésticos. (Cerdos, gallinas, ganado .etc.) Las hacían los herreros en los pueblos, dándoles forma con mazos de madera y soldándolas en las fraguas con calda y haciendo su acabado pulido a mano, con  herramientas preparadas por ellos mismos con habilidad y destreza. Y ¿cuantos Fontaneros  no saben hoy, soldar un manguito de hierro en un tubo de plomo? Una operación que un aprendiz realizaba con facilidad y no digamos nada de hacer un cántaro con chapa de Zinc y soldar sus piezas con estaño. Y ¿qué carbonero de Calcena no sabía calcular las Arrobas de carbón que podía hacer en un monte antes de cortar la leña? Mi padre me contaba que cuando iban a hacer el carbón, simplemente con ver la extensión y la clase de bosque, calculaban el tiempo y las arrobas de carbón que podían hacer.

                Todos estos trabajos han pasado a formar parte de los Oficios Perdidos. Hay que tener en cuenta el momento en que se conoce a las personas, puede ocurrir que la situación de edad haga que no se valore a las personas en justa medida. Y como decía D. Quijote a Sancho, no debes hacer nunca comparaciones, y yo podía agregar y menos en materias que desconozcas porque cada época tiene su técnica y podemos lastimar a otros.

                En este caso Pedro tiene razón, pero no debe dar importancia al caso, porque estoy seguro que Nicolás no ha querido herir la sensibilidad ni comparar la habilidad de las personas de Calcena.

Desde Tarazona Enero 2006    José Mª Tejero Ubau

HOMENAJE

                Quiero rendir mi humilde homenaje a Victoriana. Ella, que siempre contribuía a nuestra revista con sus poesías, acertijos… lo que fuera. Sepa que la recordaremos como hija predilecta de nuestra humilde y querida Calcena. Descansa en paz, Victoriana

 

******

            Quiero  también saludar a mi recordado José María Tejero Ubau. Veo que sigue añorando los buenos ratos que pasó en su infancia con sus abuelos Faustino y Gloria; y tampoco olvido la canción que nos cantaba José María: -“¡los chorizos no me gustan si los tengo que comprar, pero si me los regalan, hasta las cuerdas caerán!”- Nos reíamos. –“¿quién te la enseñó?” – y él con orgullo respondía: “mi abuelo Faustino”. ¡Qué bonito! veo que a tus nietos les enseñas lo mismo. Mi cariño para esos dos gemelitos que tienes; yo también soy melliza con mi hermano Tadeo.

            ¡Que nunca olviden la tierra de sus antepasados!

Concepción Torrubia

 

Año 1938. José Tejero Ubau, Tomasa Ubau Miguel y el niño José María Tejero Ubau

 

 

 

Ven y conocerás mi historia,

ven y formarás parte de ella.

Yo nací del manantial cristalino

y voy besando riberas.

Crecí entre nieves de plata

y lluvias de primavera.

Fui mar para comerciantes,

traficante de amor para los amantes,

libré batallas, arengué guerras,

me crecí en la paz

de la Virgen pionera.

Hoy me quieren coronar

ensalzando mi solera.

¡Aragón está conmigo!

¡Aragón está en la brecha!

Mi caudal es un abrazo

para honrar a su bandera.

YO, RIO EBRO

Concepción Torrubia

 

página anterior                                                                                   página siguiente