Pagina de inicio de Calcena

El Eco del Isuela nº 32

página 5

1 2 3 4 5 6 7 8
9 10 11 12 13 14 15 16

 

Y FUE POR LAS MUJERES...

            ...que el Cristo de la Cama pudo llegar hasta la Iglesia una vez que empezó la procesión. Ya dijimos en el anterior boletín lo mucho que pesa el paso procesional del Cristo y el sufrimiento que supone para sus portadores. Este año existía el temor de que no pudiera salir por falta de hombros y un triste aviso fue el que no se pudiera celebrar la Procesión del Encuentro en el Jueves Santo por falta de asistentes. Sin embargo, el Viernes Santo, para la Procesión del Entierro, pudo más la rasmia que el miedo y unos valientes se echaron el Cristo de la Cama sobre sus hombros. Pero a mitad del recorrido, con las cuestas y desniveles y, sobre todo, en el último repecho de “la cuesta”, las fuerzas estaban muy justas. Fue precisa la unión de hombres y mujeres para que pudiera llegar hasta la Iglesia. Hasta 10 personas simultáneamente arrimaron el hombro. Víctor, el actual párroco, se quedó asustado del esfuerzo que supone hacer una procesión en Calcena y felicitó a los/las esforzados/as.

            La Procesión del Encuentro no se pudo realizar y tampoco pudimos escuchar el redoble de los tambores por nuestras calles. Todo fue un poco más triste que el año anterior. Si queremos que las celebraciones de Semana Santa, además del fundamental sentido religioso, sean un atractivo más para nuestro pueblo, algo tendremos que hacer todos, creyentes y no creyentes, jóvenes y no tan jóvenes, porque si no, desaparecerá y los pasos procesionales de Cristo atado a la columna, del Nazareno, el Cristo de la Cama, la Dolorosa, la banderas, tambores y carraclas no volverán a pisar y sonar por nuestras calles.

 

BENEFICIOS “COLATERALES”

            La Calcenada, además de poner al pueblo en el mapa, ha asentado a Calcena como una referencia en el deporte de aventura y, sobre todo, en el senderismo. Buen ejemplo de ello, es que la Comarca y Prames han marcado de nuevo los antiguos senderos de Calcena, e incluso otros nuevos. Calcena queda unida por senderos a Purujosa, Oseja y Trasobares, aunque desgraciadamente no han marcado el antiguo camino real a Pomer, falta que el Ayuntamiento ha solicitado subsanar.

REABIERTO EL CENTRO DE INTERPRETACIÓN DE LA NATURALEZA.

       Tras unos meses en los que  no debería haber permanecido cerrado, el Centro de Interpretación abre de nuevo sus puertas. Primero los fines de semana y luego todos los días. Jutta vuelve a atender a los visitantes con su amabilidad habitual.

           

HISTORIAS DE LA

SEMANA SANTA

 

LO QUE NO SE VE.

¿QUIÉN LIMPIA LA IGLESIA?

            Como todos los años, desde hace mucho tiempo, las mujeres de Calcena limpiaron la iglesia antes de las distintas ceremonias;  algunos hombres, los menos, ayudaron. Este año,  Maruja Tormes, Ángeles Modrego, Nati Tormes, Elisa Marco, Maribel López, Agustina Marco, Chefi, Asunción Pérez y Mari Lapuente se arremangaron y dejaron escoscada la iglesia. Muchas otras las precedieron en años y décadas anteriores, pero conforme han ido fallando los remos han tenido que dejar paso a otras generaciones.

                Para limpiar, se utilizan actualmente productos comerciales, pero antes, la tarima del altar mayor se enceraba con una mezcla de la cera que sobraba de las velas, y petróleo, todo ello disuelto en caliente en el hogar. Imaginad el peligro que ello suponía. Todos los días, con una balleta de lona primero y con algo más fino después, se sacaba brillo. Este trabajo lo realizaban y realizan por cariño hacia su pueblo, ya que nunca recibían recompensa y pocas veces agradecimiento.

                Antes, cuando se ponía el Monumento, las mujeres se encargaban también de poner las flores, para engalanarlo. Utilizaban “ieros”, una especie de legumbre que se sembraba y mantenía debajo de la cama de manera que al no darle el sol, la planta blanqueaba y era muy bonita.

                Muchos altares se adornaban y adornan con labores hechas por las calcenarias.

                Este año, se ha visto que todos los altares estaban llenos de excrementos de rata. Dado que estos roedores igual se comen la cera de las velas, los tapetes de ganchillo, que un casulla de seda bordada en oro del Papa Julio II quizás fuera conveniente poner raticida o ratonicida para su exterminio.

 

Aunque con el desarrollo industrial, la economía de subsistencia hizo difícil el desarrollo de Calcena, la sociedad ha cambiado y ahora se valora, justamente lo que tiene nuestro pueblo: belleza, naturaleza, montañas, senderos, cuevas, tranquilidad, aire limpio, juntarse con los amigos… ven a Calcena a pasar tus días de descanso,  en invierno y en verano. Arregla la casa y ayuda a mantener nuestro pueblo.

página anterior                                                                                   página siguiente