Pagina de inicio de Calcena

El Eco del Isuela nº 6

página 10

1 2 3 4 5 6 7 8
9 10 11 12 13 14 15  

 

¡ FUEGO EN EL MONTE !

 

 

     El domingo 12 de Septiembre habíamos quedado en el pueblo para terminar de poner la fuente manual en la Ojosa. La mañana salió estupenda y estuvimos trabajando hasta las 2 de la tarde, momento en que se decidió continuar después de comer. A las 3 de la tarde, mientras comíamos, un aviso, ¡hay fuego en el monte!. Desde la Crucija se podía contemplar como el fuego avanzaba rapidamente por el Caladizo y comenzaba a entrar en Valhondo. Con el aire que corría nos temíamos lo peor y así ocurrió. Cuando el jueves 16 se consideró extinguido, 2000 de las 6500 Has. que tiene el término municipal de Calcena se habían calcinado: las planas del Caladizo, Peñas Albas, la Plana de Valdeascones, el barranco de Valdeplata, la mitad de la Tonda y todo lo comprendido entre la carretera, el barranco de Valdeplata y el barranco de la Virgen. Un desastre. Las encinas, enebros, sabinas, frutales... comprendidos en dicha zona se convirtieron en cenizas. Los buitres de Valdeplata peligraron. Las pérdidas materiales y naturales fueron muy importantes y pasarán al menos 30 años para que vuelva a estar como antes.

     Todas las personas útiles de Calcena trabajaron en las labores de extinción, durante los tres días, jugándose el tipo y volviendo a casa a dormir cuando podían. Sin embargo, con los pobres medios materiales muy poco se podía hacer. Desde que Jutta dió el aviso desde El Santo, hasta que vinieron las primeras brigadas de fuera pasaron unas dos horas. Tras ese tiempo y con el viento que hacía, el fuego ya era imparable. Las brigadas no podían entrar en el monte, no estaban coordinadas y desconocían el terreno. Aunque se esforzaron, sólo era posible actuar desde el aire.

 

     Al final, la impresión de los que en el pueblo estaban luchando con el fuego fue que, lo que realmente les importaba a los que dirigían las operaciones era salvar los pinos de la Tonda. Hacia allí se dirigieron la mayor parte de las brigadas, se hicieron cortafuegos y se concentraron los esfuerzos, para esperar el fuego y que no pasara de Valdeplata.

 

     Mientras tanto, la prensa insistía que en Calcena sólo se estaba quemando "monte bajo"; encinas de 30 años, sabinas (que crecen muy lentamente), enebros..., eran "monte bajo". ¡Naturalmente!, como no eran pinos... . Por ello, la Asociación Cultural remitió la carta que abajo reproducimos y que fue publicada por el Heraldo de Aragón y El Periódico de Aragón.

 

     ¡Ojala! que esta triste experiencia nos sirva de lección para el futuro. Para finalizar una pregunta al aire. ¿Sería posible repoblar lo quemado con especies autóctonas?. Daría trabajo y ayudaríamos a la naturaleza.

 

                                         F. Ruiz 

     

página anterior                                                           continúa en la página siguiente