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El Eco del Isuela nº 8

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LOS INCENDIOS FORESTALES. ANTES, DURANTE Y DESPUÉS

Los incendios forestales que durante los años 1993 y 1994 afectaron al termino municipal de Calcena fueron una prueba para la solidaridad y una evidencia de la fragilidad de la naturaleza ante la inconsciencia del hombre y los sustos de la metereología. Pedro Vicente Ruiz Sánchez, amante del ecosistema del Moncayo y pertenenciente a la Asociación Naturalista de Aragón (ANSAR) remitió a la Asociación Cultural, en Abril de 1994 un estudio sobre los incendios forestales, analizando  el de "Calcena, Purujosa y Talamantes" de 1993. A pesar del tiempo transcurrido no ha perdido actualidad, considerando interesante reproducir un extracto del mismo.

 

CALCENA, PURUJOSA Y TALAMANTES

Fechas: 12, 13 y 14 de septiembre de 1993. Causa: imprudencia. Superficie: 3.200 Has.

Incendio de grandes proporciones favorecido por el fuerte viento que lo hizo incontrolable. Afectó a la principal colonia de buitres de la provincia de Zaragoza, unas 60 ,parejas y a la zona de nidificación de otras muchas aves rapaces. Las llamas y el humo causarían molestias e incluso la muerte a algún ejemplar, aunque sólo se ha encontrado un cadaver.

Después del incendio se han realizado en la Tonda (Talamantes) excesivas trochas inútiles con bulldozer.

En la extinción hubo varios fallos: los medios aéreos de extinción tardaron 3 horas en llegar, cuando era irremediable. Normalmente les cuesta 15 minutos, pero el helicóptero estaba averiado. Si se hubiera actuado en la primera media hora, con el fuego encajonado en el barranco de Cobarada, posiblemente se hubiera podido controlar.

Un exceso de confianza durante la primera noche permitió resurgir el fuego y extenderse por el deforestado barranco de Valdeplata (Calcena), y llegar a los bosques de la Tonda (Talamantes) y encinares de Valdeplata (Calcena y Trasobares).

 

 

********************ANTES Y DESPUÉS**********************

 

ANTES DE UN INCENDIO: limpieza de los márgenes de las pistas forestales. Aclareo y limpieza de los pinares con progresiva sustitución por especies autóctonas (robles y encinas). Puntos de abastecimiento de agua. Eliminar barbacoas y basureros. Controlar las acampadas. Educar y equipar a la población.

DESPUÉS DEL INCENDIO: muchas veces un incendio no es un gran desastre. Tanto en pinares como en encinares suele realizarse la corta y retirada de los ejemplares quemados, medida que parece acertada para favorecer el rebrote. Si es un monte bajo de coscoja seguramente se recuperará solo. Como medidas generales se recomienda: parece adecuado

     

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